Si tienen luego la oportunidad de leer Mt. 17:20 Háganlo. Vamos a darle otro enfoque al que normalmente le damos.
La Biblia dice “Por vuestra poca fe, de cierto de cierto os digo, que si tuvieres fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: pásate de aquí allá y se pasará.” 
La Biblia dice que tengamos fe como la del grano de mostaza, no del tamaño de la de un grano de mostaza. ¿Y cómo es la fe del grano de mostaza?
Ésta la encontramos en Mt. 13:32, y lo que se cuenta en esta parte es una parábola.
“El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; El cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.”
Si lo que encontramos aquí es una parábola, entonces expliquemos esto con otra parábola.
“Estaba la semilla de mostaza caminando con la cabeza en alto en la “Plaza de Armas” de “Ciudad Semilla” caminaba orgullosa de ser lo que era: la más pequeña de todas las semillas. La semilla de naranja al verlo burlonamente le preguntaba ---“Por qué tan contento “semillititita de mostaza”-- a lo que la semilla de mostaza respondía con una sonrisa --- “Contento porque al llegar mi momento seré la mayor de las hortalizas y no sólo eso; me haré árbol”, la semilla de naranja con una carcajada le decía – “Ta weno pues, si tu lo dices” asi pasó cada día con la semilla de mango, de mamey, de durazno y todas las demás semillas, que hartos de las palabras de la semilla de mostaza hicieron un complot para partirle “la semilla en gajos”. Al día siguiente lo tupieron hasta dejarlo casi muerto. Milagrosamente sobrevivió y al pasar de los años la semillita de mostaza se convirtió en un gran árbol y las aves hacían sus nidos en él y justamente estaba plantado en el mismo lugar que la semilla de naranja, mango, de mamey y de durazno. Qué al verlos todos secos y tristes nada más les pudo decir “No que no semillitas”

Tal vez fui un poco breve y drástico en la parábola. Pero la realidad es que lo que Dios ha vertido en cada uno de nosotros no está destinado para llevar acabo cosas pequeñas. Fuera como si nosotros siendo grandes, teniendo un potencial enorme que fue puesto desde que fuimos concebidos, teniendo al Espíritu de Dios habitando en nosotros que nos da súper poderes jeje (Hech. 1:8) nos sentimos lo más pequeños de todos los seres humanos, nos sentimos indignos, viles, creemos que Dios jamás podrá a usar personas como nosotros. Queremos vivir vidas ordinarias siendo que fuimos llamados a lo extraordinario. Vemos nuestro presente y lo vemos tan “de cabeza” que pensamos que siempre será asi. Nos enfrascamos en nuestro presente y en las circunstancias de nuestra realidad para descartárnos y pensar que nunca haremos nada grande de nuestras vidas y mucho menos para Dios.
Pero desde el día de hoy es necesario que cambiemos y renovemos nuestra mentalidad. (Rom. 12:2)
Tengo que creer lo que la biblia dice de mí, tengo que creer que puedo alcanzar y tener lo que la biblia dice que puedo alcanzar y tener, tengo que creer que puedo hacer lo que la biblia dice que puedo hacer.
El pasaje de Mt. 13:32 hago hincapié en unas palabras claves: es la más pequeña, cuando ha crecido, la mayor. La semilla de mostaza entendía su realidad “Soy la más pequeña, PEROOOO cuando crezca seré la mayor”, Todos nosotros necesitamos entender que si somos pequeños ahora, algún día creceremos porque fuimos pequeños fisicamente y crecimos, es una ley de la vida. Espiritualmente es así también, nuestra fe puede ser la más pequeña PERO tiene el potencial de que cuando CREZCA será la mayor de toda “las fes” jeje que pueda haber en la tierra. HAZ CRECER TU FE A DIARIO pidiéndole a Él más FE; EJERCITA TU FE A DIARIO ejerciendo para con otros los dones que has recibido de Él, ALIMENTA TU FE A DIARIO con la palabra de Dios.
Por último, la semilla de mostaza tuvo pues que crecer para llegar a ser la mayor. Cuando una semilla crece y está en el proceso de ser árbol, lo primero que tiene que ocurrir es que el “tegumento” o la cubierta externa de la semilla tiene que
quebrarse para que el “embrión” o lo que está dentro de la semilla pueda germinar. ¿Imagínate el dolor que siente la semilla cuando la cubierta externa tiene que desquebrajarse? No sé si he dado a entender mi punto. Las pruebas y dificultades nos duelen y lo que vivimos en la vida diaria nos hace decir “No más!” por favor, o “¿Dios porqué?” o “¿Dios para qué?” quisiéramos no vivirlo, ¡Pero esto es lo que nos hará crecer! Y nos acerca un paso más a ser los árboles que deseamos ser.
No tienes derecho a irte de este mundo y no utilizar lo que Dios te ha dado, no tienes derecho a pensar que Dios nunca te usará o que nunca tendrás la suficiente fe. ¡Alégrate Jehová cumplirá su propósito en ti! (Sal. 138:8)
Por último te dejo este pasaje.
“En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” 1 Pedro 1: 6 - 7
G-Bless
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